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Caso Nora Dalmaso

ESTE CASO ES UNO DE LOS MÁS DIFÍCILES PARA EXPLICAR YA QUE TIENE TANTOS CLAROS OSCUROS QUE SE PIERDE LA TRAMA. ESTO LE PASO A LA INVESTIGACIÓN Y A LOS JUECES.

Otro escándalo en el caso Dalmasso: una mujer afirmó haber sido violada por el ex vocero del viudo

La denunciante, que hoy tiene 60 años, afirmó que el abuso ocurrió hace dos décadas en la casa de Daniel Lacase en Villa Golf, donde ella trabajaba en el servicio doméstico; en ese momento se presentó ante la policía y la Justicia, pero el caso fue archivado; ahora, en pleno juicio, lo hizo público en una entrevista con el diario Puntal, de Río Cuarto.

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9-5-22 El juicio por el crimen de Nora Dalmasso, no deja de generar coletazos y arrojar nuevas revelaciones escandalosas. Este fin de semana resurgió la denuncia por violación presentada hace dos décadas por una mujer contra el abogado Daniel Lacase, amigo de Marcelo Macarrón, que en el momento del asesinato actuó como una suerte de “vocero” de la familia. No es el único embate legal contra el letrado: en pleno juicio contra el viudo como presunto instigador del femicidio de su esposa, también se abrió una causa por presunta extorsión por las declaraciones de otro testigo. El diario Puntal había publicado este domingo una entrevista con la mujer que trabajaba como empleada doméstica en la casa de Lacase y que hace 20 años denunció, primero ante la policía y después ante la Justicia, que el abogado la violó mientras le apuntaba a la cabeza con una pistola. La mujer dijo que había decidido contarlo públicamente ahora por el fuerte impacto psicológico que le produjo conocer la presentación de Lacase en el juicio. La denuncia fue radicada primero en la sub comisaría de Abilene, de Río Cuarto, y después en los tribunales, la cual terminó archivada. Según contó la mujer al diario del sur provincial, en ambos casos intentaron convencerla de que no la radicara. En su testimonio aseguró que Lacase le advirtió que si abría la boca aparecería “suicidada”. La mujer tiene hoy algo más de 60 años y en ese momento trabajaba como empleada doméstica en la casa de Villa Golf donde vivían Lacase y su familia, el mismo barrio cerrado donde está la casa de Macarrón y donde el cadáver de Dalmasso fue encontrado el domingo 26 de noviembre de 2006. 

Cuando eventualmente ocurrió el hecho denunciado, Lacase ya no era funcionario nacional -trabajó en la Secretaría de Prevención de la Drogadicción y Lucha contra el Narcotráfico (Sedronar)-, su esposa era fiscal y no estaba en la casa; su hija adolescente estaba en la escuela y la más chica, en lo de la abuela. La denunciante, que lo había encontrado en una “situación sospechosa” con otra empleada días antes, estaba sola con él. Relató que en un momento en que estaba limpiando el baño del cuarto matrimonial, el dueño de casa comenzó a manosearla. Dijo que logró zafarse de la situación, abochornada, pero que eso fue algo momentáneo, porque cuando pretendió salir, Lacase le obturó el paso.

“No recuerdo bien, pero creo que cuando me apoyó el arma en la cabeza me quedé quieta. Me violó y yo me tuve que quedar quieta, paralizada”, señaló al diario de Río Cuarto. Y añadió: “Yo bajé al garaje, fui a la habitación de servicio y me quedé sola. Cuando sentí que el auto salía, seguí haciendo las cosas de la casa. Me quedé ahí, hice la comida. Me acuerdo que ese día hice puchero”.  Lacase -siempre según el relato de la mujer- regresó con su esposa al mediodía; les sirvió la comida sin verlos (usó el elevador) y cuando ellos subieron al dormitorio, ella recogió la mesa y se fue. “Escapé corriendo, corrí hasta la entrada del golf, tomé el primer remís que vi y le pedí que me llevara a mi casa”. En su casa le contó a su marido, y con él fue a hacer la denuncia a la comisaría. De regreso a su vivienda recibió un llamado del abogado Armando Carbonetti, a quien conocía porque solía ir a comer a lo de Lacase. “Me ofreció dinero, mucho dinero, para que levantara la denuncia. Lo reputeé y le corté el teléfono”, sostuvo. Nunca más regresó al que era su trabajo. Fue a la Justicia, de donde la llamaron por su denuncia ante la policía. “El fiscal me trató muy mal. Me preguntó cuánto tiempo hacía que había tenido relaciones sexuales con mi marido. Me dijo que el médico policial no había podido comprobar la violación porque yo era una mujer mayor y tenía la vagina muy grande”, describió. Nunca más la citaron. Fuente La Nación

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Juicio por Nora Dalmasso. Los forenses descartaron la muerte en un “juego sexual” y afirmaron que fue atacada por sorpresa

Ese veredicto contrasta con la hipótesis del hijo de la víctima, que sostuvo que su madre “esperaba a alguien.

5-5-22 A poco de cumplirse tres meses del inicio del juicio por el asesinato de Nora Dalmasso en Río Cuarto, las audiencias de esta semana se centraron en los aspectos más técnicos y algo menos en la vida privada de la víctima, como venía sucediendo hasta ahora. La clave de la semana fueron las declaraciones de los peritos, que coincidieron en que la víctima fue atacada “de sorpresa” y que no estaba esperando a nadie, como el propio hijo, Facundo Macarrón, había especulado. Esa teoría de la muerte durante un encuentro nocturno consentido es funcional a la defensa de Marcelo Macarrón, que es el único acusado en este juicio, como presunto autor intelectual e instigador del femicidio. El viudo debió esperar afuera mientras los 12 jurados populares, los jueces técnicos, el fiscal y la defensa recorrían la casa en la que él todavía vive. El cuarto de la hija de la víctima, donde apareció su cuerpo, está en la planta superior.

Como la vivienda fue modificada, el fiscal Julio Rivero convocó a la exempleada doméstica para que los orientara y les explicara cómo era el movimiento en la casa. Todo el grupo -del que solo el defensor del viudo conocía el lugar- En menos de una hora los funcionarios recorrieron el lugar. No se trató de una “reconstrucción del crimen”, sino de una inspección ocular, se sostuvo. 

Una recreación del homicidio en tecnología 3D se vio en la sala del tribunal. El video, de 21 minutos, fue terminado en 2018 e incluye un informe, que fue leído completo. De ese documento se desprende que Dalmasso no esperaba a nadie la noche del 24 y madrugada del 25 de noviembre de 2006, y fue atacada por sorpresa.

Esta semana declaró Ricardo Manuel Cacciaguerra, perito forense que trabajó en el caso. “El que la mató usó un doble lazo muy eficaz. Es una técnica poco común que hace que el nudo sea muy corredizo”, dijo ante la Justicia. El especialista no hizo la autopsia de Dalmasso, sino que en los inicios de la investigación fue convocado para que opinara sobre la necropsia realizada. 

A diferencia de otro colega que también fue citado en la causa, para Cacciaguerra las lesiones del cuerpo fueron provocadas por un ataque sexual no consentido. En su opinión profesional, el asesino es diestro y Dalmasso se resistió al ataque, “pero la fuerza del atacante y la violencia del golpe que la víctima recibió en la zona parietal derecha la dejaron prácticamente indefensa”. La cabeza podría haber pegado en la pared.

El fiscal Rivero pidió que la próxima semana sean citados a declarar Nidia Modesti, que en 2006 estaba a cargo del Ceprocor -el instituto científico cordobés que analizó las muestras genéticas- y Martín Subirachs, uno de los forenses que participó de la autopsia de Dalmasso.

El Ceprocor, por ejemplo, descartó de plano una contaminación en las muestras analizadas que permitieron establecer el perfil genético masculino de los Macarrón en la escena del crimen. Marcelo Brito, el abogado del viudo, presentó en 2007 un trabajo de sus asesores que sostenía que los estudios del centro eran “inválidos científicamente”.

Rivero, el fiscal, todavía no resolvió si pedirá la citación de Miguel Rohrer, conocido en Río Cuarto como El Francés. Macarrón y sus hijos sospechan que este empresario -que fue muy amigo del viudo hasta que ocurrió el crimen- debe ser considerado sospechoso en este caso. Fuente La Nación.

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4-5-22 Los 12 jurados populares, el tribunal técnico, la fiscalía y la defensa recorren la casa de la calle 5 del barrio privado Villa Golf, de Río Cuarto, para conocer de primera mano el lugar donde se cometió el femicidio, en noviembre de 2006. 

Sin la presencia de testigos, los 12 jurados populares, los miembros del tribunal técnico y de la fiscalía llegaron esta mañana hasta la calle 5 del country Villa Golf, de Río Cuarto. La audiencia, en lugar de desarrollarse en el edificio de Justicia de la ciudad del sur cordobés, será en la mismísima escena del crimen: junto con el viudo, único acusado en el caso, todos ellos recorrerán la casa donde, hace más de 15 años, fue asesinada Nora Dalmasso. Allí realizan una inspección ocular de Río Cuarto, en el marco del juicio que se le sigue al viudo Marcelo Macarrón como acusado de planificar el femicidio y contratar a sicarios para cometerlo, informaron fuentes judiciales.

De la diligencia participan los miembros del jurado popular y del tribunal técnico de enjuiciamiento, el abogado de la defensa, Marcelo Brito, y el fiscal Julio Rivero, quienes se trasladaron esta mañana hasta la vivienda. Una fuente vinculada al proceso explicó que no se trata de una reconstrucción del hecho, sino que se pretende que las partes del proceso conozcan de primera mano el escenario del crimen para poder valorar las pruebas, particularmente, las referidas a los espacios de la casa y, específicamente, de la habitación de la planta alta donde fue encontrado el cuerpo de la víctima, de 51 años.

Según la acusación, que en el debate impulsa el fiscal Rivero, unos meses antes del 25 de noviembre de 2006, Macarrón -de 62 años- “en acuerdo delictivo con personas aún no identificadas por la instrucción, instigó el crimen de su mujer por desavenencias matrimoniales”. Mientras el acusado se encontraba en la ciudad uruguaya de Punta del Este participando de un torneo de golf, entre las 20 del 24 de noviembre de 2006 y las 3.15 del 25, al menos una persona ingresó en la casa donde estaba Nora Dalmasso y la asesinó, según se describe en la acusación elevada a juicio. Fuente Diario Nación.

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Córdoba – Rio IV: En la última audiencia, Gastón Zárate, alias “el perejil”, que trabajó como pintor en la casa de la víctima en los días previos al crimen, contó haber escuchado una discusión en la que la víctima y su marido donde ella se refería una “separación” y en la que Nora le reclamaba algo a Marcelo Macarrón (hoy acusado), en tanto el imputado le contesto: “todo esto se va a acabar”. Estos dichos complicó, en cierta manera al viudo quien trató al testigo de “embustero”.

Para entender el caso, es menester remontarnos a por lo menos unos 15 años atrás. En este contexto, la noche del 25 de noviembre de 2006, Dalmasso cenó con unas amigas, quienes declararon que, durante aquel encuentro, ella estuvo atenta a su celular y les dijo que volvería a su casa. “No me molesten en todo el fin de semana”, advirtió, al retirarse tras la comida, para dirigirse a su casa de Villa Golf de la ciudad de Rio IV en la provincia de Córdoba.

Al día siguiente, un vecino la encontró muerta sobre la cama de su hija, Valentina. La víctima tenía el cinto de la bata atado al cuello y estaba desnuda. Por la escena del crimen pasaron más de 20 personas que, según trascendidos, podrían haber alterado el lugar. La primera hipótesis apuntó a la muerte como epílogo de un juego sexual. En ese entonces, empezaron a circular nombres de supuestos amantes de la mujer.

Finalmente, la autopsia reveló que Dalmasso fue estrangulada con doble lazo y dos nudos, que había tenido sexo consentido y que el asesino la había golpeado en el pecho, la cabeza y el codo, tal vez con los fines de inmovilizarla.

En paralelo, ese mismo fin de semana, su marido jugaba un torneo de golf, que ganó, en Punta del Este, Uruguay. Valentina estaba en Estados Unidos y Facundo, en la ciudad de Córdoba, donde estudiaba. Después del crimen se conoció que el matrimonio tenía problemas, que ella quería divorciarse y que había discusiones por la división de bienes.

Para muchos seguidores del caso, el párrafo anterior sería la llave para esclarecer el hecho ya que el caso tiene ribetes políticos. En este sentido hay que mencionar que días y en medio de esta etapa procesal, se ventiló nuevamente una vieja interna peronista que se daba en aquella época. Precisamente ese día (los primeros de Abril) debían declarar el ex secretario de Seguridad del fallecido ex gobernador de la Provincia José Manuel De la Sota y quien era su asesor, Rafael Magnasco, al que el viudo señaló, hace 15 años atras, como amante de su esposa y sospechoso del homicidio. En este contexto, Macarrón pidió declarar de urgencia para desmentir al hermano del testigo.

Desde el inicio de esta etapa, la investigación salpicó, directa o indirectamente, a importantes funcionarios y personeros del gobierno peronista que, hace más de quince años, encabezaba en la provincia por de la Sota.

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Dos semanas atrás, el hermano de la víctima, Juan Dalmasso, había cargado tintas contra Daniel Lacase, primer abogado de quien fue su cuñado, Marcelo Macarrón, señalado por la fiscalía como el instigador del asesinato de su esposa. “Fue el primer oportunista que tuvo rédito político con el crimen de mi hermana”, dijo Dalmasso el 22 de marzo pasado ante el jurado popular que deberá dictar un veredicto por este caso. El que cargó contra Lacase, y contra el viudo, también, fue Justo César Magnasco, que no solo fue uno de los compañeros de viaje del viudo hacia Punta del Este, para participar del torneo de golf el mismo fin de semana del crimen, sino que es, además, hermano de Rafael Magnasco, que era asesor del secretario de Seguridad de la provincia y había sido rival del abogado de Macarrón en la interna menemista de fines de los 90 y principios de los 2000. Justo Magnasco, además, es consuegro de Miguel “El Francés” Rohrer, el empresario al que Facundo y Valentina Macarrón, los hijos de la víctima, querrían ver sentado en el banquillo de los acusados, en lugar de su padre, algo que hicieron público ante la prensa y en el juicio. Y fue amigo del traumatólogo y de Nora Dalmasso, hasta que todo lo que se dijo tras el crimen los distanció definitivamente. Y lo que los enemistó, justamente, fue el hecho de que el viudo, hace 15 años, dijera que Rafael Magnasco era amante de Nora y, por lo tanto, sospechoso del crimen. al declarar como testigo, dijo que le había reprochado a Macarrón esa imputación, y que el viudo le respondió que “sus abogados le dijeron que debía decir eso”. En aquellos días, Lacase y dos amigas de la víctima -Rosario Márquez y Silvana Masoero- vincularon sentimentalmente a Nora Dalmasso con Rafael Magnasco

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